12 ene 2012

DE LA HISTORIA DE ANTIOQUIA 
Hace siglos esta tierra que conforma nuestra Antioquia
era solo un paraíso de extensa y bella forma
con el cielo siempre azul y la altura en cordilleras
por mil ríos fue bañada y por las brisas tempraneras
rica en llanos y sembrados; en especies y marañas
que tapaban con recelo el dorado en las montañas
de sur a norte atravesada por Los Andes en Cadena
por tres fuentes circundada: Atrato, Cauca y Magdalena.
Habitada por valientes e indígenas guerreros
que tocaban con sus lanzas las montañas y los cielos
en el lado occidental se ubicaban Los Catíos
que moraban en cavernas, en refugios y en bohíos
de esta tribu tan bravía deriváronse Los Nores
Pencos, Peques y Garúes; Pubios, Guamos y Tuatoques
Nitamos, Peberes, Ceracunos; Urraos, Noriscos, Guascusecos
Caramantas, Iracas, Naratupes; Buriticaes, Ituangos y Los Tecos
Por el centro hasta El Porce se encontraban Nutabaes
con familias como Yuscas, Bitagüíes y Aburraes
Amagaes, Quimes, Aguasises; Ochalíes, Curquises, Moquiqueríes
Ocetaes, Cuerimes, Papimones; Taquiburríes, Niquías, Nequeríes
y al oriente Los Tahamíes aborígenes feroces
que dominaban la región con el rugido de sus voces.
Pero el hombre de otros mundos se introdujo en sus linderos
con misiones de Conquista que traía el gran Robledo
que fundaba poblaciones escondidas tras los cerros
mientras el Valle de Aburrá se inclinaba ante Tejelo
y después de tantas guerras fue erigida Santa Fé
en el llano del Tonusco donde toda blanca aún es.
Con el tiempo llegó Rodas gobernando con su ley
fue buen hombre y con los indios comportose como rey.
En instantes de Colonia Mon y Velarde apareció
y esta tierra que olvidada de riquezas la colmó
porque impuso de su parte con empeño y pundonor
que los hombres trabajasen con tesón y con sudor
desde entonces resurgió la atrasada Medellín
la que Herrera y Campuzano fundara sin confín.
Luego el tiempo fue pasando...!Independencia! alguien gritó
Juan del Corral en carta abierta batallones conformó
un joven mozo y guapo que naciera en Concepción
enrolose en esas filas que formaban la legión
se libraron mil batallas donde siempre fue a pelear
y nombrose con justicia el más grande federal
mas a Córdova en la patria no supieron valorar
de rebelde lo acusaron y lo mandaron liquidar.
La República se vino y la tal Constitución
tuvo Antioquia presidentes y después gobernación
Pascual Bravo en el oriente, Uribe Uribe hacia el sur
en el norte Pedro Justo, unos rojos, otro azul
también tuvo personajes de alta cuna y buena cama
que en Colombia y en el mundo dieron lustre y mucha fama
Gutiérrez cantó al maíz, Porfirio al más allá
y al hombre de esta tierra Epifanio en El Yarumal
el Ñito dispuso trovas, José Felix literatura
Tomás habló de marquesas, José María de arquitectura.
Y se fue llenando Antioquia de juglares y poetas
escultores y pintores, personajes y profetas
de inventores e ingenieros constructores de obras bellas
que iluminaron los faroles y en lo alto las estrellas
y seguirán por los siglos siendo lo que han mostrado
la base de un sueño inmenso en el pueblo que han levantado
y de antaño a nuestros días cuando el mundo ya es pequeño
donde quiera que se vaya...siempre habrá un antioqueño.
Iván Dario Mejía Betancourt 
"El Paisa Mejía"
LA NENA JIMÉNEZ 
(Q.E.P.D)
GUAFA TRIÓ
Música Tradicional Colombiana  
La labor de Guafa Trió se inicia a principios del año 1998, tomando como punto de partida la música llanera

10 ene 2012

MI TIERRA
 Antioquia le canta a Colombia es un Festival que nació en  el año 1976, su presentación N.o 36 se llevo a cabo los días 14,15,16 de Octubre del pasado año, en el lugar donde cada año da entrega este buen y gran Festival, en la ciudad madre: Santafé de Antioquia.
Entre los finalistas en la categoría solistas se encontraba Eliana Carolina Vázquez de Santander y Sorprendió con un Vals compuesto por Fernando Salazar  de nombre: MI TIERRA (canción que no conocía)  Y aunque no fue la ganadora, creo que siempre voy a recordar esta canción, y sobre todo la manera de Interpretar de esta Mujer.
El video no es precisamente el de esté Festival, pero la canción sigue siendo la misma.
SINCOPANDO 
Es un Pasillo compuesto en el año 1964 por el maestro Antioqueño León Cardona, dicen que fue uno de esos temas que hizo desubicar y perder el  compas a muchos músicos Tradicionales, aunque eso no le quito la posibilidad de ser interpretado cuantas veces se ha querido.
De esté Sincopando, nace esté otro Sincopando del que realmente no se mucho, solo que es una agrupación de música tradicional colombiana, ganadores del Festival “Mono Nuñez” en el año 1993, Y que las interpretaciones que presentan son excelentes, y para darse cuenta de eso basta con escuchar alguna de las canciones de este trabajo.
EL CABALLERO GAUCHO
Hace poco hablaba con mi papá y me contaba que El Caballero Gaucho ha significado para este pueblo, lo mismo que Carlos Gardel para el Pueblo Argentino, Luis Ángel Ramírez es el cantor de tangos criollos y guascas por excelencia y uno de los grandes ídolos de nuestro hombre trabajador y montañero. Y siendo mi padre un gran trabajador y montañero, le creo.
Hasta ahora solo he podido encontrar un Volumen con una cantidad de temas considerables, y son la entrega de la botella para esta ocasión, pero la tarea de encontrar algo más de este personaje continua

6 ene 2012

JOSE A. MORALES
(GUITARRA DE GENTIL MONTAÑA)
Nacido en la Ciudad del Socorro, Santander, el 19 de marzo de 1913, el maestro Morales se trasladó a Bogotá aún muy joven y en la capital desarrolló casi la totalidad de su carrera artística.
Sus primeras incursiones musicales se remontan a 1935 con su primera composición, el tango "Marta", y luego como acompañante con el tiple del gran tiplista santandereano Pacho Benavides, dueto que se llamó "Los magos del tiple", remoquete que quedó para Benavides a la terminación del dueto.
El maestro Morales se desempeñó como Director de Relaciones Públicas de Sonolux y como comentarista radial sobre temas culturales en diversas emisoras de la capital de la república.
Todos los intérpretes andinos colombianos tienen, por fuerza de la exigencia del público, muchas de las obras de Morales en su repertorio. Pero en los inicios de su accionar como compositor fué el dueto de "Garzón y Collazos" el que mayor difusión dió a sus temas.
Su producción discográfica es amplísima, en versiones de una extensa nómina de intérpretes nacionales e internacionales, y en ella generalmente estuvo presente en materia de asesoría, arreglos o dirección, su entrañable amigo y compañero de oficina hasta su muerte, la de Morales, el maestro titiribiseño Jaime Llano González, en cuyo homenaje compuso cuatro de sus más hermosos pasillos instrumentales.
Algunas de la obras de José A. Morales, todas ellas incrustadas en lo más íntimo del sentimiento musical colombiano, son: "Pueblito Viejo", "María Antonia", "Pescador, lucero y río", "Soberbia", "Qué fácil fué olvidarte", "Ayer me echaron del pueblo", "Camino viejo", "Amor imposible", "Cenizas al viento", "Recordar es sufrir", "Amistad", "Un tiple y un corazón", "El corazón de la caña", "Campesina Santandereana", "Aunque lo niegues", "Yo también tuve veinte años", "Prefiero no verte", "Doña Rosario", y las instrumentales "Marta la presentida", "Bucarelia", "Campitos", "Tése quieto, deje planchar", "Titiribí", "Jaime Llano", entre otras.
La primera grabación de su música fué hecha por "Garzón y Collazos" en los estudios "esterofónicos" de Sonolux, así llamados porque sus paredes estaban cubiertas con esteras, recurso técnico acústico de la época, bajo la dirección del maestro Luis Uribe Bueno. Era un sencillo que contenía en una cara su bambuco "María Antonia" y en el anverso "Arrunchaditos" de Rafael Godoy.
Contaba el maestro Morales que María Antonia no tenía "tienda de besos", que esa frase era un simple adorno de la canción, pero que la tienda sí existía a orillas del Río La Palma, atendida por María Antonia González, una hermosa campesina que era, eso sí cierto, "la ventera más linda que he conocido".
Muchísimos fueron los homenajes que los diversos estamentos de la cultura colombiana rindieron al maestro Morales. Póstumos ha recibido otros tantos, siendo uno de los más importantes el del "Festival Mono Núñez" en 1998 dedicado a exaltar su memoria y durante el cual los 24 finalistas de este importante concurso debían interpretar una de sus obras. Igualmente, cada noche de festival, todo el público del Coliseo Gerardo Arellano entonaba de pié en emocionante, sonoro y afinado coro, una de las canciones del maestro, bajo la dirección de los grandes cantantes vallecaucanos.
José Alejandro Morales murió en Santafé de Bogotá el 22 de septiembre de 1978.

(No hay referencia de la biografía)
EL BARBERO DEL SOCORRO
 "El Barbero del Socorro" es una agrupación que surge en la ciudad de Bucaramanga por allá en el año 1996, con el propósito con que nacen (casi a diario) dúos, tríos, cuartetos, ensambles, estudiantinas, etc. en muchas ciudades de Colombia, el propósito  de rescatar y seguir con el desarrollo de la tradición musical de la región andina Colombiana.
El tiple y el requinto son una combinación bien Tradicional por estos lados, ahora acompañados del los golpes fuertes del contrabajo, que seguro dan esa sonoridad brillante al tiple, y acompañados de unas canciones ya conocidas “Viejas conocidas” (como titula este trabajo) y con un agregado más que conocerán en el momento en que escuchen todas las piezas.

5 ene 2012

GENTIL MONTAÑA 
Julio Gentil Albarracín Montaña es su nombre de pila, guitarrista y compositor Tolimense de gran reconocimiento acá en Colombia, Suramérica  y en Europa, países que escucharon y dieron vida a sus obras e interpretaciones.
Gran amigo del maestro Jose A. Morales con el que en algún momento de sus vidas grabaron Juntos algunas canciones, grabaciones que representan hoy en día gran valor histórico.
El maestro Gentil Montaña murió el 28 de agosto del año pasado a sus 68 años, de los cuales 60 fueron dedicados de lleno a la música. De ese gran trabajo quedan canciones como El tolimense y las Suites Colombianas: No. 1, con danza, canción, guabina y pasillo; la No. 2, con pasillo, guabina, bambuco y porro; la No. 3, con pasillo, guabina, danza y bambuco, y la No. 4, con pasillo, danza, bambuco y porro.
Para esta ocasión la botella presenta La Suite Colombiana No.2,
Los que conocen de la historia de la música colombiana y de la historia del maestro Gentil Montaña saben que entre las interpretaciones que se hallan en este trabajo marcaron y también dieron rumbo a las nuevas (algunas) composiciones y a las maneras de interpretar, las que vendrían más adelante, no solo con la firma Gentil Montaña sino también de la nueva escuela.

3 ene 2012

DOCUMENTAL
"MOSCAS DE TODOS LOS COLORES"
Es una crónica que cuenta el surgimiento del barrio Guayaquil entre los años de 1894 a 1934, basada en el Libro “Moscas de todos los colores” de Jorge Mario Betancur 
Es el resultado de las voces y letras que narran desde la vivencia y la experiencia, la historia de una ciudad (MEDELLIN) que tomo vida por sí misma, que fue solitaria y silenciosa hasta el día que muchos le hablaron o la golpearon, la ciudad de la voz fuerte, agresiva y desde siempre orgullosa pese a los sucesos ocurridos en su entraña. El barrio Guayaquil es uno de los más controvertidos e importantes barrios de esta ciudad, el barrio donde se desarrolla esta historia, donde se encuentran LAS MOSCAS DE TODOS LOS COLORES.

2 ene 2012

JUAQUÍN BEDOYA
Es un digno representante de la música parrandera de esta tierra, un hombre de pueblo, serio,  amable y entonado en lo que hace (en este caso música), con la particularidad de que puede hacer de “todo” una buena parranda.
Las canciones que aquí se presentan son unas versiones Antioqueñas de temas que ya habría interpretado Guillermo Buitrago en otro momento (y mejor aún sin acordeón)
JOAQUÍN BEDOYA
BIOGRAFÍA 
No sé si hubo intervención de Don Agustín, pero lo cierto es que cuando llamé telefónicamente a su hermano Joaquín Bedoya, éste, muy amablemente, me invitó a que pasara por discos Victoria —empresa donde labora— para darme la información que a bien tuviera; llegué hasta esta fábrica, y efectivamente Don Joa­quín tenía muy presente la visita; el diálogo se inició sin mucho preámbulo.
Don Joaquín es un hombre serio, pero amable y no tan con­versador como su hermano Agustín —tal vez por la premura del tiempo—, pero dispuesto a dar los datos necesarios para nuestro trabajo; claro que por sus amigos, yo sé que es tan jocoso como Agustín.
“Yo nací en febrero 10 de 1943 en la población de Frontino, Antioquia; soy el menor de mis hermanos, y cuando llegamos aquí a Medellín estaba muy pequeñito, tan pequeñito que ni siquiera me acuerdo. Más adelante estudié en la escuela primaria Marco Fidel Suárez de Bello, y posteriormente hice el bachillerato en la Pontificia Bolivariana de Medellín.
Yo creo que esto de la música me viene de ver que uno de mis hermanos—José A. —, estaba en gran apogeo musical; tal vez uno se va pegando ahí y comienza a gustarle también la músi­ca parrandera; yo recuerdo que José Bedoya se iba a trabajar a Fabricato y dejaba la guitarra puntera debajo de la cama; yo lle­gaba de la escuela, cogía la guitarra, y le reventaba dos o tres cuerdas; por la tarde él venía a ensayar y entonces decía:
—Hombe, ¿quién le reventó las cuerdas a esta guitarra?
Y mis hermanas que me 'alcagüetiaban', respondían:
—Pues será usté hombe, porque aquí nadie ha tocao esa guitarra.
Hasta que sucedió lo que tenía que suceder, pues un día me cogió con la guitarra en la mano....
— ¿Usté es el que me está reventando las cuerdas?
Y en lugar de enojarse, me dijo:
—Vea Joaquín, si usté quiere aprender a tocar guitarra, hágalo pero despacito, no muy duro, no hay necesidá de reventar las cuerdas y ahí va aprendiendo.
En ese tiempo no se usaban las cuerdas de nylon, sino que el encordao era de acero y eso se reventaba muy fácil.
—O sea Joaquín que si quiere aprender, hágale suave, por­que si me revienta las cuerdas, me vara a mí pa' las grabaciones.
Entonces ahí aprendí, fui sacando introducciones, y no seré un maestro en la guitarra, pero aprendí a tocar afortunadamente; José A. Bedoya viene a ser como mi primer maestro.
En cierta ocasión, el conjunto de mi hermano tenía una pre­sentación en un colegio de Bello; entonces fueron por mi hermano a la casa Neftalí Alvarez y José Muñoz; mi hermano no llegaba, ellos estaban muy preocupados y de pronto me dice Muñoz, quien ya me había escuchado tocar:
—Hombe, ¿cómo se siente usté pa' puntiar esa guitarra?; pa' que puntiemos lo de José A., lo de Buitrago y otras cositas.
—Hombe, ¡yo no sé!
Estaba yo 'pelaíto', como de doce años apenas, y Muñoz me dijo:
— ¡Vámonos!
De todas maneras esperamos un rato, hasta que agregó:
—Vámonos, y al menos cumplimos; Joaquín, ¡coja la guita­rra!
Lo cierto es que en el colegio ese hicimos una presentación normal, donde yo puntié los números que tenía José A. en apogeo en ese tiempo, algunos de Buitrago, y ellos salieron del paso; entonces me cogí ya un poco de confianza.
Después de esto, Don Otoniel Cardona —el dueño de dis­cos Victoria—, en ese tiempo no tenía fábrica, sino que era socio en Sonolux, donde grababa mi hermano José en el sello Lyra; entonces en cierta ocasión le preguntó Don Oto a José Muñoz:
—Hombe, ¿no habrá por ahí hombe, un hombre que cante parecido a José Bedoya?
— ¡Claro que sí Don Oto!, yo lo tengo; vea, y le aseguro que si no es mejor, es igual.
— ¿Cómo así?, dígale que venga.
Entonces yo fui; en ese tiempo uno le daba las 'demostraciones' en un almacén de discos que él tenía en Guayaquil; esto era para grabar con discos Victoria y no con Sonolux; yo llegué un sábado, con la guitarrita que José me prestó pa' que fuera, y medice Don Oto:
—Hombe, puntéese ahí, cualquier disco de su hermano.
—Hombe, ¿por qué no se puntea algo de Guillermo Buitrago?
Yo estaba muy 'pelao', entonces Don Oto habló con Muñoz:
—Bueno, usté ya lo trajo, y me parece muy bien la cosa.
Entonces a Don Otoniel le debo el que me haya sacado del anonimato; José Muñoz compuso para mí en ese tiempo un tema llamado EL ESPANTO, que se acopló con DESCONFÍALE A LAS MUJERES, y sobre todo el primero, se convirtió rápida­mente en un éxito que se vendía por toda parte; durante algún tiempo grabé discos de 45 R.P.M., hasta que ya salió el L.P.; y aquí voy, aquí 'por los laítos' como decimos.
Después de que yo grabé mis dos primeros temas, entonces empecé a componer y saqué uno que se llama EL RELOJITO, después EL FIAMBRE DE ESTELA, y posteriormente grabé temas de José Muñoz, Neftalí que también componía y muchos otros.
En aquella época de mi hermano José, se reunían varios músicos a tomarse unos 'guaritos', y el uno decía:
—Tengo esta letrica, hombe, pero no la he terminao.
Y entonces ahí charlando, alguno agregaba:
—Hombe ponele esto; o ponele esta otra cosa.
Y así iba saliendo el número; claro que se respetaba el tema de la persona y él quedaba de compositor, ¡claaaro!; el número lo llevaba Muñoz y todos le decíamos alguna cosita, pero el tema era de José Muñoz; eso sí—y hay que decirlo—, el más creativo era José Muñoz, pues EL MECEDOR, DIEZ AÑOS DE PLA­ZO, y muchos y muchos éxitos los componía MUÑOZ y José Bedoya les ponía la música; pero en realidad, el más grande com­positor del grupo era José Muñoz.
Fuera de guitarra yo toco un poco de tiple y lira, pero me gusta más la guitarra.
Entre las composiciones mías que más han gustado pode­mos mencionar LA DULCE TOMA, EL FIAMBRE DE ESTELA y muchas otras que me las han interpretado grupos grandes como EL COMBO DE LAS ESTRELLAS o LA BANDITA. Para componer estos temas a uno le sirve cualquier frase; un chiste por ejemplo, puede dar origen a una letra, pero sabiéndolo aplicar y poniéndole un poco de malicia; por ejemplo LA DUL­CE TOMA es una cosa imaginaria, donde uno le pregunta a un curandero:
— ¿Qué me estará pasando?
Y él me dice:
—Compañero, a usté lo están 'enyerbando'.
EL FIAMBRE DE ESTELA dice:
Pélelo en una manga y no importa que esté duro....
Eso se refiere a aquellos paseos de olla, en las mangas, donde la gente llevaba los fiambres y se bañaban en esas quebradas; entonces de ahí salió EL FIAMBRE DE ESTELA,
Pélelo en una manga y no importa que esté duro....
Siempre poniéndole un poco de picardía, claro que no muy fuerte, porque si uno lo hace muy vulgar, no sirve para las casas, pues en las casa hay niños; lo mismo que con las carátulas, la casa disquera se cuidaba un poco y sólo las sacaba insinuantes, perono mostrando todos los atributos de las mujeres, porque esto tampoco se podía llevar a la casa, donde las iban a ver los niños.
La Curia —al principio— molestaba mucho con lo del doble sentido; claro que a uno no le ponían problema, se lo ponían a compañía que estaba vendiendo el acetato; ellos mandan la carta, diciendo que'l disco está muy fuerte y todo eso; pero la vaina es que cuando paran la distribución, es cuando más se vende el disco; claro que esto ya no pasa, y antes ahora le dicen a uno:
—Cántate el más grosero que tengas ahí hombe.
El grupo de nosotros es de los primeros que le pone la ma­licia a las canciones, y se componía mucho número jocoso; incluso mi hermano José tiene un L.P. que se llama RÍASE BAILANDO. Un disco como EL CONDUCTOR:
Le tocaba el arranque y nada yo le daba manivela y nada....
Ahí no está diciendo ninguna grosería, pero ahí está el doble sentido.
Yo no me acuerdo cuántas composiciones tengo; fíjese que a veces oigo un disco y preguntan de quién es; y tengo que sacar el disco y decir:
— ¡Sí hombe, este disco es mío!
Porque sinceramente ya no me acuerdo. Fuera de parrandera, yo compongo otros tipos de música, como rancheras, por ejemplo un corrido que me grabó Rómulo Caicedo; y en otros ritmos, LA JUVENTUD me la cantó EL COMBO DE LAS ESTRELLAS, claro que ésta es del difunto Gildardo Montoya y yo; Policarpo Calle me grabó LA NEGRA CONTENTA.
En un sentido, nosotros nos apoyamos en Buitrago; él hacía sus grabaciones en Cartagena, pero con su sabor costeño; aquí se hizo lo mismo, pero antioqueño y poniéndole el doble sentido; claro que hay algunas melodías de Buitrago que también tienen cierto sabor malicioso.
A nosotros en diciembre nos contratan mucho, sobre todo para el eje cafetero, para Cali, todo el Valle, pues por allá gusta mucho la música parrandera; aquí en Antioquia gusta también, pero no hacen contratos porque les parecen muy caros y quieren que una presentación sea por cinco o diez mil pesos; aquí no se valora al artista antioqueño.
Los artistas de orquestas eran nuestros amigos, y nosotros éramos muy conocidos de: Lucho Ramírez, Alberto Granados, era una familia entre todos los artistas de Sonolux
Cuando nosotros sacábamos un tema y este tenía algún men­saje —sobre todo picaresco— entonces se lo daban a una or­questa, como en el caso de LA BANDA DEL VECINO de José Muñoz que la grabaron LOS GRADUADOS con Gustavo Quin­tero; y a nosotros nos gustaba que esos discos los grabaran las orquestas, ¡claro!
Anteriormente uno grababa un disco doble sencillo de 45 R.P.M.; uno cobraba por decir algo trescientos pesos, que eran como ahora doscientos o trescientos mil pesos por dos temas; claro que cuando la empresa le paga a uno en esa forma, ella queda con el derecho de explotar el número como quiera, y si el disco tiene acogida, cada seis meses le liquidan —al autor— sus regalías.
En el tiempo de José—mi hermano—, estaba también Car­los Muñoz, Antonio Posada, Leonel Ospina; era una misma cosa, pero se hacía mucha música.
Yo no iba al bar Canadá, porque yo estaba muy 'pelao', pero allá era donde se reunían todos los músicos; a mí me tocó fue el bar Nueva York, que creo todavía existe y queda por ahí por la calle Colombia, con Cundinamarca.
En mi conjunto yo he tocado la guitarra puntera y la fábrica se encarga de buscarme quién toque lo demás; en realidad no he formado un grupo permanente. Yo he hecho algunos temas pa' Codiscos, Fuentes, pero casi siempre he grabao para discos Vic­toria; casi toda mi producción ha sido para Victoria.
Entre los bajistas destacados que me han acompañado, es­tuvo el difunto Jesús Vanegas, y por supuesto Don Luis Eduardo Gutiérrez; claro que últimamente lo ha hecho Miguel Nova, quien lo toca muy bien. En los bongoes siempre me acompañó Jairo Gómez, lamentablemente en los últimos días ha estao como muy ocupao, no sé qué pasa, pero no se deja ver mucho.
Tampoco sé cuántos discos he cantao, pero tengo 47 discos de larga duración.
Vega del Río era un letrista importante; a él le canté unos temas: DOMINGO DE CENIZA y otro que no recuerdo. Arturo Ruiz del Castillo es una buena persona, pero yo no le he grabao canciones.
Uno como director artístico se equivoca, y a veces rechaza una obra que después resulta un gran éxito; eso de escoger la música es un asunto muy jodido; aquí nos ha pasado, se rechaza una canción:
—No, eso no sirve, no es comercial; ¡no!, eso no se graba.
Se va el tipo pa' otra empresa, y empieza eso a véndese por toda parte, y lo coge a uno ese remordimiento tan tremendo; pero tampoco se puede grabar cualquier vaina, porque entonces la empresa pierde plata, pues eso no se va a vender.
A los discos compactos pasan muy poquitas grabaciones de los elepés, pues de cada uno se toman dos o tres temas para hacer el compacto; al tiempo —de pronto— sacan otros dos, para hacer otro compacto; ahora se usa mucho hacer 'refritos', que es simplemente copiar canciones que otros han sacao, enton­ces el cliente tiene para escoger cuál versión le gusta más.
En la música parrandera yo admiraba mucho a Antonio Po­sada, aquel que cantaba EL GRILLO; yo estaba muy 'pelao', pero me tocó verlo de 'culebrero' por ahí por Guayaquil; claro que no fui amigo de él, pero Agustín y José —mis hermanos— sí lo distinguían bastante.
El estilo de José A. tuvo mucho que ver en el modo de can­tar de Agustín y yo, ¡claro que sí!; el modo de puntiar de José y el mío, es el mismo, pues al fin y al cabo él fue el que me enseñó; él no me dio clases, sino que yo le iba escuchando y así me fui formando, y le fui sacando como el saborcito a las melodías que él tocaba.
Un día yo me estaba tomando unos tragos en una heladería, cuando se acercó Gildardo Montoya y me dijo:
—Hombe ¿usté es Joaquín Bedoya?; lo que pasa es que yo tengo unos numeritos y quiero mostráselos, a ver si usté me los puede grabar.
—Hombe tendrías que ir directamente a la fábrica, mostrar­le las obras al director artístico y decir que usté quiere que yo se los cante.
Entonces él vino aquí a Victoria, le mostró las canciones al 'patrón' y le escogieron los números; entonces grabamos: COL­GUÉ LA GUITARRA y otro tema de respaldo, y eso salió ven­diendo parejo; entonces Gildardo trajo más composiciones, des­pués empezó a cantar y lo demás ya es historia; Gildardo no puntiaba, pero tocaba acordeón.
No siempre que salíamos a tocar, teníamos que tomar licor; es más, la mayoría de las veces no tomábamos.
Neftalí Álvarez ha compuesto mucho; él tiene parranderos, boleros, rancheras, que no será exagerada la cantidá, pero sí tie­ne, y buenos.
Yo nunca traté a Luis Carlos Jaramillo, y su música es dife­rente a la nuestra, pues a él le gustaban mucho los instrumentos de viento.
Sí grabé con Alejandro Sarrazola, pues él me hacía los co­ros o tocaba el güiro, y sobre todo era un buen animador.
En las grabaciones —con frecuencia— había que repetir; en esa época sólo existían dos canales y no es como ahora que hay 10 canales, y usté en cada canal pone un instrumento; en ese  tiempo éramos todos 'de un tiro', y si se equivocaba alguno, to­dos teníamos que repetir el número; que si fulano no entró a tiem­po, vuelva y repita; claro que en esa época se ensayaba, ahora es que ni ensayan, pues por un canal está la trompeta y si se equivo­ca, lo repite sólo el trompetista; el maestro Edmundo Arias por ejemplo, decía que a él le gustaba grabar 'en bloque', porque esto transmitía calor humano, y además inspiraba más al músico y le hacían las cosas con más sabor; y repetía:
—No se limiten a lo que yo les escribí ahí.
En cambio ahora sólo hacen lo de la partitura.... y mañana vengo por el cheque.
La música parrandera se hace con partitura, sólo cuando lleva instrumentos de viento.
Yo tomo traguito, pero pa' grabar no me puedo tomar un trago; fíjese que un sábado íbamos a grabar y yo me encontraba afónico; entonces me dice Pedro Nel Isaza:
—Ve, andáte aquí a una tiendecita, echáte un aguardiente doble y verás que te deja la garganta como nueva.
Pues sí señor, yo fui y me tomé el aguardiente doble.... y  cómo le parece que se me fue la voz, quedé completamente mudo; el 'patrón' —Don Oto— me dijo:
—Hombe, tómese una soda.
Me tomé la soda, y tuve que esperar como dos horas pa' que me volviera la voz; o sea que si yo me tomo unos aguardien­tes pa' grabar, me queda como la lengua pesada y no me salen las palabras; entonces pa' qué voy a tomar eso hombe.
Nunca en esta empresa me han rechazado obras que he traí­do pa' grabar, y es que uno desde que está haciendo su canción, sabe si tiene algún mensaje; y si uno no le ve mensaje, entonces pa' qué pierde el tiempo escribiendo eso.
La música parrandera 'maquillada' para presentarla en el exterior, no funciona; se ha hecho el intento con violines, trompe­tas, clarinetes y queda una belleza, pero no funciona; el público no acepta esa cosa, y antes lo critican a uno.
—Hombe usté está dañando la música parrandera, eso no se debe tocar sino con guitarras.
La música parrandera tuvo un tiempo en que se olvidó, en que la gente buscaba las orquestas y otro tipo de música; yo digo que fue el señor Antonio Lozada de Caracol, quien puso la músi­ca parrandera arriba, pues él montó un programa que se llamaba ÉXITOS DE PARRANDA, y con él comenzó a subir otra vez la música parrandera.... y entonces aparecieron los parranderos de: La Voz de las Américas, Radio Paisa, Rumba Estéreo y otras.
Hay mucho cantante nuevo de música parrandera, pero no es conocido; para que a uno lo conozcan tiene que imponer un éxito; llega uno a una discotienda y dice:
—Hombe ¿qué ha salido aquí nuevo de parranda? —Aquí salió un disquito de 'picubino picubina'.
—No hombe, ese no lo conozco yo; dame mejor uno de Joaquín o Agustín Bedoya.
Cuando actuamos o cantamos José A. y yo, cada uno pun­tea sus números".
Según comenta el poeta y periodista Oscar Sutero, la primera grabación de Joaquín Bedoya (donde exhibía ya su singular swing) se denominó "El entierro",  y se publicó aproximadamente en 1960. Entre sus canciones más conocidas viene al caso mencionar: "El corbata gasta­dor", "El doctor sardinero", "El farol borracho", "El ñanga, ñanga", "El doctorótico", "La bicicleta de Lola", y "El fiambre de Estela".
Joaquín Bedoya, al lado de Adriana Holguín y José Muñoz, también ha integrado el peculiar conjunto "Los Raros", artistas exclusivos de Discos Victoria, agrupa­ción bautizada así en 1975 por el tantas veces citado, e importante representante de la música festiva, Gildardo Montoya. A ellos pertenecen importantes piezas como: "El lamento del pasajero", "El lamento de las sirvientas", "Conociendo a Medellín", "El Trompi Rojo" "Lamentando el matrimonio", "Que baile el gitano" y más recientemente el tema "Vamos a metriar" acompañado por José Muñoz y Adriana Granada.
Biografía tomada del libro “La música parrandera paisa”
SINSONTE ENSAMBLE 
Es una agrupación de música tradicional colombiana, específicamente de los llanos Orientales y que abarca algunos elementos de la frontera
El trabajo que presenta la botella en esta ocasión se titula Re-versiones, porque viene con unos elementos más contemporáneos pero con la misma naturalidad que ha caracterizado a la música llanera.

1 ene 2012

GABRIEL RAYMON
LA VOZ DEL DESPECHO
Gabriel Raymon uno de los grandes de la música Cantinera Antioqueña
GABRIEL RAYMON
BIOGRAFÍA 
Gabriel Muñoz López Raymon, más conocido en el ambiente farandulero colombiano e internacional como Gabriel Raymon, nació en el municipio antioqueño de Campamento, el 5 de diciembre de 1943; sus padres se llamaron Manuel y Ana de Jesús y lo precedieron en el canto una hermana monja y su propia madre.
Gabriel nació aficionado a la música, desde muy niño cantaba y a los 5 años de edad en la finca de su papá, cobraba cinco centavos por cada canción que interpretaba. Su padre falleció cuando Raymon todavía era un infante y los hermanos medios dejaron a su madre, con cinco hijos y entre ellos Gabriel, en un total desamparo.
La familia se trasladó posteriormente a Yarumal, donde Gabriel estudió en la Escuela Chiquita; la madre se vino a Medellín donde trabajó como empleada doméstica en la casa del padre Upegui de la parroquia de Las Palmas. Raymon había quedado al cuidado de una tía, pero un día, sin todavía cumplir los 9 años de edad, se pegó de la parte de atrás de un carro de carga y se vino a buscar a su madre a Medellín. En Santa Rosa de Osos el conductor lo iba a bajar, pero tuvo piedad del muchacho, lo trajo hasta la antigua Plaza de Ferias y le regaló diez centavos.
Gabriel subió por la calle Amador y llegó a la antigua Plaza de Cisneros; allí vio un negrito que gritaba:
— ¡Saco mercados a cinco!, ¡saco mercados a cinco! Gabriel se le acercó y le preguntó:
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-¿Yo también puedo hacer lo mismo?
-Grite hermano... grite.
Y Gabriel comenzó a gritar
— ¡Saco mercados a cinco!, ¡saco mercados a cinco!
Y ese día se consiguió cincuenta centavos. Por la tarde Gabriel le preguntó a Carlos, que así se llamaba el negrito:
-Usted, ¿dónde vive?
-No, yo no tengo casa; en el Instituto Pedro Justo Berrío me dan dormida por la noche.
-Y; ¿yo puedo ir allá?
-Pues vamos a ver si el hermano Yarek lo recibe. (Mr. Yarek, coadjutor salesiano encargado del dormitorio de niños en Ayacucho por Tenerife).
Aquella noche Gabriel fue recibido en su nueva residencia, le dieron chocolate con un pan grande de salvao y una camita llena de "pulgas mayores de edad". Lavó la ropa y al día siguiente se levantó a misa; ese día en la plaza de mercado y con el mismo oficio se ganó un peso y cincuenta centavos.
El hermano Yarek le guardaba el dinerito que diariamente ga­naba Gabriel gritando, hasta que un día este se fue a la parroquia de Las Palmas a buscar a su mamá. Llegó al lugar y le tocó ver al padre Upegui celebrando la misa y cuando ésta terminó lo siguió hasta su casa. Allá esperó a que nuevamente saliera; entonces tocó la puerta y la sorpresa de su madre fue inmensa. Estaban conver­sando mamá e hijo cuando llegó el padre Upegui y la conducta de este señor fue regañar y humillar a doña Ana de Jesús; entonces Gabriel sacó a su madre de allí y la llevó a vivir a una casa cuyo alquiler costaba diecisiete pesos mensuales y estaba ubicada en la carrera Juan del Corral con Restrepo Uribe.
Con los ahorros de Gabriel y los de su madre, enviaron por los demás miembros de la familia y comenzaron a vivir felices, los hermanos estudiando y ellos dos laborando. Pero unos días des­pués, Gabriel se fabricó una cauchera y en la Cacharrería La Cam­pana compró un paquete de bolas de cristal... y le quebró todos los vidrios a la casa del padre Upegui
Cuando tenía 14 años Gabriel se iba para el Bar La Rambla, ubicado en la calle Ayacucho entre carreras Carabobo y Cundinamarca, a tomarse unas cervecitas, pero se hacía al pie del lavaplatos y si llegaba la policía, como era menor de edad, se ponía a lavar vasos y platos... en ese tiempo una cerveza Pilsen costaba seis centavos. En cierta ocasión llegaron a cantar a ese bar dos músicos que tenían guitarras; en ese entonces los dos éxi­tos discográficos en Medellín eran Ay Chabela y El rayo, ambos interpretados por Tony Aguilar. Gabriel les pagó el peso que estos músicos cobraban, pero para que lo acompañaran, pues quería cantar la ranchera El rayo; la cantó y la ovación fue tremenda. Allí entre los clientes se encontraba el señor David Ocampo Madrid, que era ingeniero de sonido en la casa disquera Codiscos.
-Oiga hombe; usted puede grabar.
-¿Grabar?; ¿grabar qué?
-Vea; tenga esta tarjetica, me llama y yo le ayudo para que grabe en Codiscos.
Gabriel guardó la tarjeta y no se volvió a acordar de ella, pues lo único que pensó fue:
-Este viejito debe ser uno de esos cacorros que tanto hay en Medellín.
Quince días después Raymon encontró la tarjeta y llamó a David Ocampo:
-Vea señor; yo soy el muchacho que cantó El rayo en el Bar La Rambla.
-Hombe y usted, ¿por qué no vino?, aquí lo estábamos espe­rando.
-De verdad señor, de pura verdad; yo creí que usted era un cacorro.
David Ocampo lo envió donde un compositor llamado Leonel Grisales y conocido como León de la Roca; quien le dio a Gabriel dos canciones de su inspiración: la ranchera Sufrimiento y el co­rrido Ya no valgo nada. Éstos fueron un par de exitazos y en la grabación lo acompañaron Miguel Ángel Nova, Pedro Nel Isaza y Arcesio Salazar. Luego Raymon grabó el bolero del propio Pe­dro Nel Tu indecisión y No es justo y otra vez el éxito fue total y nacional, sobre todo con el primero.
En ese tiempo Gabriel estudiaba en la Escuela Miranda, trabajaba como mensajero en telégrafos y además grababa para Codiscos. Pedro Nel Isaza lo asesoró ya que las casas disqueras lo querían estafar y hacerle firmar exclusividades y contratos, sien­do menor de edad.
Lo llamaron de Sonolux y le daban trescientos treinta pesos por disco, que no se los pagaban en ese tiempo ni a Víctor Hugo Ayala ni a Lucho Ramírez; allí grabó uno de los más grandes éxitos de su inspiración titulado Alma negra; pero también impuso en los acetatos Se muere un corazón, Lágrimas de dolor, El soli­tario, Quejas al viento, Lejanía, Otro rival y muchos boleros, rancheras, corridos y pasillos.
A los 22 ó 23 años de edad Gabriel Raymon tuvo muchos problemas con las casas disqueras, pues fue a Venezuela y se dio cuenta de que las regalías en ese país las liquidaban en bolívares y aquí se las pagaban en pesos y el bolívar era casi a veinte pesos. Luego viajó a Estados Unidos donde adquirió la residencia norte­americana, hizo presentaciones, volvió a Maracaibo, Caracas y otra vez Colombia con giras por Yarumal, Caucasia, Montería, Planeta Rica, Sincelejo y Cartagena; los llenos fueron totales, pero en esta última ciudad el representante Diógenes Carbonell se "voló" con todo el dinero de la correría.
Después Gabriel Raymon se la ha pasado viajando por Esta­dos Unidos, Venezuela, México y Colombia; su esposa es colom­biana, pero sus hijos son norteamericanos. Hoy en día es el funda­dor, con otros amigos, de una Sociedad de autores y compositores en defensa de los músicos colombianos llamada SACIC.
Otros éxitos de Gabriel Raymon fueron El emigrante, Te quiero y qué, Dos monedas, La medallita de oro, El asesino, Amor escondido, Cambio total, Hojas secas, Desvelos de amor, Ni caída del cielo, Lejos me voy, Florecita de mi vida, Si tu querer fuera libre, Maldita yerba, Amor sin rumbo, Fue un tormento, Palomita querida, Naciste así, Los hijos naturales, Infierno, Tu trono es mi cariño y muchos, pero muchos más.
Como Gabriel ha sido de los más grandes intérpretes de la canción mexicana al estilo antioqueño, le ha tocado actuar al lado de figuras como su compadre Julio Jaramillo, Vicente Fernández, Cornelio Reyna, Lorenzo de Cario, Felipe Arriaga, Federico Vi­lla, Alci Acosta, El Caballero Gaucho, Óscar Agudelo, Nano Molina, Noel Ramírez, Luis Alberto Posada, El Charrito Negro y muchos más, pues está en los escenarios, en los discos y visitando países desde 1958.
(Biografía tomada el Libro, música del Pueblo Pueblo)

31 dic 2011

LAS HERMANITAS CALLE
Sin más
LOS PAMPEROS
Luis Bernardo Saldarriaga Restrepo nació en el municipio de Támesis (Antioquia) el 3 de mayo de 1926; fue primo de Luis Ángel Ramírez Saldarriaga, conocido en nuestro medio como El Caballero Gaucho y con él se inició en el canto en los pueblos del sur de Antioquia y el antiguo Caldas.
En la ciudad de Pereira Luis Bernardo ingresó como emplea­do a Discos Marango y casualmente allí conoció a Carlos Murillo Ramírez, quien había nacido en la Perla del Otún en 1923. Inme­diatamente acoplaron sus voces y formaron un dueto al que llama­ron Los Pamperos.
En Discos Marango grabaron las canciones Esperándote y Negra del alma, ambas de la inspiración de Bernardo, quien ya se iniciaba como compositor. Estas melodías fueron escuchadas en Medellín, donde varias casas disqueras se interesaron por el naciente dueto. Los llamó Codiscos, grabaron seis canciones que rápidamente se convirtieron en éxitos y posteriormente firmaron un contrato por un año. Terminado éste firmaron otro con Codiscos, pero por veinte años; ¡fue el único dueto en el mundo que firmó y cumplió un contrato por este tiempo! y por supuesto, en todos estos años no pudieron grabar con otra empresa y perdieron ofer­tas, presentaciones, giras, etc.
Los Pamperos hicieron una gran época en la música románti­ca y cantinera de nuestro país; se presentaron en todos los estaderos y coliseos de Medellín y Antioquia, recorrieron con gran éxito toda la nación y viajaron en tres oportunidades a Estados Unidos.
Los Pamperos posteriormente grabaron con varias casas disqueras e hicieron muchísimas canciones, ya que Luis Bernardo Saldarriaga ha sido uno de los compositores más prolíficos que ha tenido Colombia en todos los tiempos; según su propia afirma­ción, compuso más de cuatro mil canciones y tenía la facilidad de hacer una melodía en quince minutos; creó éxitos en todos los ritmos: corridos, rancheras, huapangos, porros, cumbias, boleros, tangos, zambas, pasillos, bambucos, etc.
Grandes éxitos de Los Pamperos han sido obras como Iré contigo, Ofensa, La cruz de mi amargura, El Cristo de la pared, Amanecí bebiendo, Tu familia, Ofrenda, Quién, Humo y licor, Que Dios te lo pague, Todo lo perdí, Tengo miedo, Laura, No sé si te odio, No me desesperes, Madre del corazón, Es más fuerte el dolor, Llanto del alma, Celos, Llo­ra corazón, Sin cadenas, Verdad desnuda, Mientras tuve di­nero, Licor y copas, Gente mala, Brindemos, Me equivoqué, Amarga verdad y Estoy de farra, entre muchas.
Bernardo Saldarriaga es el autor de melodías como el fox Noche de amor que cantó el argentino Armando Moreno y los tangos Me embrujaste y Calvario que fueron interpretados por la Orquesta de Alfredo de Ángelis.
(Biografía tomada de el libro, Música del Pueblo Pueblo)
LAS GAVIOTAS
Cuando aparecieron Virgelina Rendón y Esther Julia Pérez como Las Campiranas en Discos Ondina, a las directivas de Sonolux les encantó este dueto; hablaron con ellas y como no iban a continuar en Ondina, grabaron para el sello Lyra de Sonolux el corrido de Raúl González Cruz de palo, que luego fue grabado por José Miguel Class, Tony Aguilar y muchos otros, la ranchera Como un ángel y el también corrido Adiós mi amor.
Éstos fueron éxitos internacionales, pero que no salieron etiquetados con el nombre de Las Campiranas, sino con el nuevo nombre de Las Gaviotas.
Este dueto grabó además con Codiscos y Fuentes éxitos como los corridos Errante y solitario, Sufriendo una pena, Gaviota traidora, A pesar de tu engaño, Qué mal me pagas, Mi firma con sangre, Mi problema, Me importa poco, Perversa y cobarde, Por eso te quiero, Entre copas, Martirio, Cuando suenan las campanas, Cuando reces el rosario, Ni yo ni mi orgullo, Traición a un hombre, Todo es igual, La cuchilla y Ya no llores y las rancheras Mujer retrechera, Prisionero de tus brazos, No soy la misma, Un poquito de amor, Duda eterna y Debajo de los laureles.
Todo comenzó en 1960, visitaron Bogotá, Cali, Armenia, Pereira, Manizales y toda la Costa Atlántica. El dueto fue acompañado por músicos como Rafael Bran, Arcesio Salazar, Orlando Murillo, Raúl González, Jesús Vanegas, Luis Eduardo Gutiérrez, Álvaro Arredondo, Óscar Arredondo y Héctor Arredondo.
Es bueno anotar también que Esther Julia Pérez, alma de este dueto, nació en San Antonio de Prado corregimiento de Medellín, el 9 de marzo de 1939; estuvo en el dueto, con Virgelina, veintisiete años, luego uno con diversas cantantes y posteriormente diez años con otra cantante maravillosa llamada Amparo Olaya.
En la época de Esther y Amparo, Las Gaviotas grabaron la ranchera La mano izquierda y muchos éxitos más. Se presentaban en sitios como Los Dos Faros, Las Margaritas, Tierra antioqueña, Club Campestre, El Carbón, Las Dos Tortugas y otros más.
El dueto se terminó en 1998, dado que a Esther se le descubrió una afección cardiovascular que la alejó definitivamente de los escenarios y las grabaciones.
 (Ninguna Referencia de la Biografía)
LAS ESTRELLITAS
Virgelina Rendón Torres nació en Venecia (Antioquia) el 17 de marzo de 1936; sus padres se llamaban Rafael y María Jesús, quienes tuvieron cinco hijos, de los cuales Virgelina era la menor. De 8 años de edad su familia la trajo para Medellín y un día cual­quiera, estando cantando en la acera de su casa con unas amigas y su hermana Rosa, pasaron dos señores con unas guitarras; éstos se sorprendieron con sus voces, se pusieron a escucharlas y des­pués les preguntaron:
-¿Ustedes han llegado a grabar? -¿Grabar?; y ¿qué es eso?
-Las voces de ustedes en un disco.
Estos señores eran Miguel Echeverri y Octavio Sánchez, músicos que tenían vinculación con las casas disqueras, quienes preguntaron después de volverlas a escuchar:
-¿Cuál de las dos está haciendo la segunda?
Y ni Virgelina ni Rosa lo sabían, pues ellas cantaban intuitivamente y nada sabían de voces, de tonos y de todos esos secretos que tiene la música; ellas cantaban así, porque les nacía así y no tenían ninguna escuela.
Estos músicos las llevaron a Discos Silver, donde inmediatamente las aceptaron, pero las pusieron a cantar al revés, Virgelina que hacía segunda voz pasó a hacer primera y Rosa que hacía primera pasó con la segunda.
Como el esposo de Rosa se opuso a las presentaciones musicales de ésta, al fin no grabaron; ahí fue cuando Virgelina unió su voz a la de Maruja Aristizábal e hicieron la primera grabación.
Cuando estaban haciendo ésta, algunos músicos salieron a un patiecito y uno de ellos dijo:
¡Qué noche tan linda! y tan llena de estrellas.
Y otro agregó:
¡Las Estrellitas!; así se van a llamar este par de muchachas.  Esa noche sólo consiguieron el nombre ya que la grabación no fue posible hacerla. Entonces Virgelina buscó como compañera de dueto a Margarita Giraldo, quien todavía no se llamaba Lidya Méndez; ensayaron e inmediatamente se acoplaron, fueron a Codiscos y allí comenzaron una gran serie de grabaciones con canciones como las rancheras Ilusión marchita, Cuando te quise, No fuimos felices, Por eso cantinero, Te vendiste y Lo mismo me da y los corridos Mariposa consentida, Llorando por tu amor, Lejos de tu amor, La monja rebelde, Vicio y maldad, Tengo suerte, Desde que te fuiste, Cartas con sangre, Amor de mi vida, Mis brazos te esperan, Mil palomas, Ratos de amargura, Noche de marzo, Una carta a mi chata, Río grande,, El hijo malo, Lloro mi pena, Los altares, Madre abandonada, Lejos me iré, Cariñito de mi vida, Vuelve palomo y Adiós adiós.
En esta primera etapa Las Estrellitas no hacían presentaciones en estaderos o sitios públicos; incluso en cierta ocasión, les resultó un viaje para México, pero a Margarita no le permitieron hacerlo. Esta formación de Las Estrellitas duró ocho años.
Posteriormente Virgelina, con la colaboración del maestro Tomás Burbano, unió su voz con la de Esther Pérez, constituyendo un dueto de mucho éxito en la canción mexicana al estilo antioqueño y llamado Las Gaviotas (ya referido en otro capítulo); éstas se llamaron así porque llegó un acetato de México para ser grabado por ellas y precisamente era el corrido Gaviota traidora; entonces alguien dijo:
—Pues como no tienen nombre, pongámoslas Las Gaviotas.
Y así se quedaron durante veintiocho años.
La última etapa de Las Estrellitas la hizo Virgelina Rendón con Alcira Jaramillo, con quien grabó Jamás te lloraré y Estoy enamorado. Ellas se presentaron en muchos sitios nocturnos de Medellín e incluso actuaron durante cuatro meses en restaurantes y estaderos de la ciudad de Nueva York.
Posteriormente Virgelina y Amanda Giraldo se presentaron como Las Estrellitas, pero no hicieron ninguna grabación.
 (Biografía tomada del Libro, Música del pueblo pueblo)

Nota: 
No está de más decir que no es música fácil de conseguir, que las canciones que se van a presentar pueden llegar a ser las mismas de siempre, pero siempre las más populares que fueron interpretadas por ellas y otros artistas del mismo género: Corridos, Rancheras y Carrileras al mejor estilo Montañero.

30 dic 2011

GUILLERMO ZULUAGA 
"MONTECRISTO"

Nació en el barrio Buenos Aires de Medellín (Otros sostienen que en El Santuario Ant.) por línea paterna, es hijo del muy recordado médico y dirigente político Doctor Baudilio Zuluaga y su señora esposa, la Bogotana Doña Carolina Azuero de Zuluaga.
Sin cumplir los 16 años de edad ya era voluntario del ejercito. Primero estuvo en el batallón Bomboná de Rionegro, luego en la guardia presidencial, gracias a que cuando fue boy scout aprendió a tocar tambor y cornetas. Después paró en la escuela de ingenieros militares de Ibagué como tambor mayor, y terminó su carrera en el batallón Codazzi de Palmira, y a la vez empezó su carrera como humorista nacional. Todo porque en el juramento de bandera se puso a imitar oficiales y a contar historias, y la risa de todos lo convirtió en ejemplo para el escuadrón.
La participación en el programa de radio cultura, en Cali lo marcó pues la silbatina del público le hizo transformar sus canciones por chistes, y las risas sus deseos de ser médico en sed de aplausos.
En sus andanzas conoció a un trío llamado los hermanos Hernández ellos lo invitaron a una fiesta del bambuco en el teatro municipal de Cali donde conoció a William Gil, fundador de caracol, quien se lo llevo para la voz de Antioquia. De ahí lo mando a una gira nacional como animador . A los dos meses volvió encabezando el elenco como el primer humorista nacional.
En la radio Antioqueña recuerda su programa El café de Montecristo, a la 1:30 P.M. tan exitoso que lo llegaban a repetir hasta cuatro veces el mismo día. Y nunca ni siquiera cuando estuvo en silla de ruedas víctima de una polineuritis, dejó de hacer su programa en vivo.
Guillermo Zuluaga en su vida artística ha creado una serie de personajes que dan vida a su estilo y sus chistes originales e ingeniosos, conjugan con la gracia donairosa que le imprime a cada una de sus excelentes actuaciones.

La naturaleza armó a Guillermo del chiste incisivo, de la sátira mordicante, de la expresión aguda y picante, pero en su vida social jamás hace uso de estas armas, y se presenta sencillo, suave, exquisito, con la delicadeza y con toda seguridad, Montecristo es la persona que más ha hecho reír a los colombianos y definitivamente se ha consagrado para orgullo de todos como EL PRIMER HUMORISTA DE AMERICA .
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Este humorista nacido en el Santuario, más conocido como Montecristo, fué considerado por muchos como el padre de humorismo colombiano. Era hijo del muy recordado médico y dirigente político Doctor Baudilio Zuluaga y su señora esposa, la Bogotana Doña Carolina Azuero de Zuluaga.


Fué bastante popular por su programa de radio Las Aventuras de Montecristo en el que personificaba entre otros a Montoño, Montecristina y Montecristote, personajes que durante mas de cincuenta años hicieron reír a los antioqueños.

Montecristo murió el 17 de octubre de 1997, víctima de un cáncer.
En uno de sus chistes, Montecristo relataba la historia de un paisa que, muy orgulloso, contaba: Salí en mi mula de Pereira a las ocho de la mañana y llegue a Anserma a las 9. A las pocas horas estaba en Santa Bárbara, a la una estaba en Envigado y al entrar a Medellín noté que la mula estaba como maluca. El animalito cayó al suelo y como me asusté mucho llamé al veterinario. El la examinó, le abrió un ojo, me miro muy triste y me dijo. Esta mula viene muerta desde Pereira...
(No tengo Referencia de la Biografía) 

más Momentos, más Historias, más Recuerdos, los que se merecen Montoño, Montecristico, Montecristote, Montecrisñato, Montecristeto, Montecrispucho y muchos más,
pero por ahora unos buenos clásicos