30 mar 2012

MARIA MARTÍNEZ DE NISSER
Heroína y escritora antioqueña (Sonsón, 1812 - Medellín, septiembre 18 de 1872), célebre por su participación como combatiente en Salamina, el 4 de mayo de 1841, durante la llamada guerra de los Supremos. Hija de don Pedro Martínez, descendiente directo de un noble asturiano establecido en Medellín desde los primeros años de su fundación, y de doña Paula Arango, su padre fue institutor de su ciudad natal, y ella hizo sus primeros estudios en la misma ciudad, con doña Braulia Vega de Rivón. Más tarde continuó sus estudios en Medellín, con un singular aprovechamiento, distinguiéndose desde entonces como una alumna de avanzada y de cualidades extraordinarias para su edad. Don Manuel Pombo, quien la conoció personalmente, escribió sobre ella lo siguiente: Era de rasgos fisonómicos que revelaban inteligencia, imaginación y vehemencia de sentimientos; buen cuerpo, tez perlina, cabellos, cejas y ojos negros y brillantes, modales desembarazados y conversación viva y afluente. Fuera del idioma patrio que manejaba con cultura, traduce con facilidad el francés y el inglés, lee mucho y escogidos libros, y escribiría sobre algunos asuntos que tiene meditados, si la modesta desconfianza en sus fuerzas y el temor de extralimitar la esfera en que nuestra sociedad quiere encerrar a las mujeres, no la retrajese. Muy joven se casó con el caballero sueco Pedro Nisser, negociante de oro, y la pareja fijó su residencia en Medellín. En 1840 estalló en Antioquia (así como en otras provincias) la revolución, con el propósito de derrocar el gobierno de José Ignacio de Márquez, movimiento que se extendió hasta el año de 1841, cuando sucedió el combate de Salamina, cuyos protagonistas fueron el mayor Braulio Henao contra el coronel José María Vesga. A raíz de estas contiendas, Pedro Nisser fue puesto preso en Rionegro y maltratado, hecho que llenó de desconcierto y de justa ira a su esposa, quien se decidió a combatir como soldado a favor de su causa y, a la vez, para lograr con ello la excarcelación de su marido.

Con toda la entereza del caso, doña María Martínez de Nisser se presentó ante el mayor Braulio Henao para luchar dentro de su ejército tomando su uniforme de soldado, hecho muy desacostumbrado dentro de la sociedad femenina de entonces y el que, desde luego, la exponía a la censura y a la crítica. Ella marchó con su padre y con dos de sus hermanos. Salió el ejército vía Abejorral y luego caminó a Salamina, donde se trabó el combate. Como quiera que los cartuchos se agotaron, la heroína tomó su lanza de soldado y los alentó y arengó hacia la victoria. En Salamina buscó la ayuda de las señoras Raimunda Marulanda y Dolores Macías, con quien elaboró millares de cartuchos, los que emplearon en el combate que les dio la victoria, el día 4 de mayo de 1841. El combate de Salamina arrojó como saldo: 80 muertos, más de 60 heridos y 150 prisioneros. Después de estos acontecimientos, la señora Ana María de Nisser escribió un diario sobre La Revolución de Antioquia en I842, el cual fue impreso en el año de 1843. Esta obra es hoy una verdadera curiosidad bibliográfica y por su originalidad y su mérito fue mandada a reeditar por el ilustre hombre caldense, Emilio Robledo, en la ciudad de Manizales. Como un merecido honor al coraje de esta interesante heroína antioqueña, en el parte del combate se leen las siguientes frases: Es preciso no pasar en silencio una acción que sin duda alguna ha ayudado al buen éxito del combate: la señora María Martínez se presentó en Sonsón a nuestras filas expresando ir a sacrificar su vida para servir a su patria y vengar los ultrajes hechos a su esposo por la facción, que lo tenía preso en Rionegro. Ella nos ha acompañado en nuestras penosas marchas, y ella en fin, se presentó heroicamente en el combate con lanza en mano. Su presencia y su voz llenaron de valor a nuestros bravos compañeros. El gobierno nacional reconoció sus méritos otorgándole una medalla de oro, como merecido honor y agradecimiento por los servicios prestados a la causa de la legitimidad del gobierno, y a la paz de la República. El esposo de la heroína, don Pedro Nisser (1799-1878) fue cónsul de Colombia en Suecia. Murió un año antes que ella, en la isla de Jamaica. Sobre el fallecimiento de la heroína, dice el historiador presbítero Gonzalo Uribe Villegas que ella murió en Sonsón, pero Emilio Robledo dio por segura su muerte en Medellín, sin que se pudiese obtener la partida de defunción. Lo que sí es cierto es que sus restos reposan en el antiguo cementerio de San Lorenzo en Medellín, y que en su lápida se lee: María Martínez de Nisser La Heroína de Salamina 1841- N. el 6 de diciembre de 1812 - M. el 18 de septiembre de 1872. Tributo de amor conyugal. Se dice que dicha placa la colocó alguien que quedó encargado por el señor Nisser (antes de ausentarse y en caso de fallecimiento de su esposa) ya que como se ha expresado, él murió un año antes.
 (Biografía por: Heriberto zapata Cuencar,
tomada de banrepcultural.org)

No hay comentarios:

Publicar un comentario